🤰🏻Embarazo y entrenamiento de resistencia a altas cargas🏋🏻♀️
Durante años, el entrenamiento en el primer trimestre del embarazo se ha asociado al riesgo de aborto espontáneo, lo que ha llevado a recomendaciones muy restrictivas, especialmente con la fuerza.
Sin embargo, la evidencia actual no muestra que el ejercicio a altas cargas y altas intensidades aumente el riesgo de pérdida gestacional en mujeres sin contraindicaciones y previamente entrenadas.
En este contexto, el estudio de Prevett y Davenport (2026) analiza el entrenamiento de fuerza con altas cargas en mujeres previamente entrenadas durante el primer trimestre.
🔬¿Qué analizaron?
Un estudio retrospectivo en mujeres que mantuvieron entrenamiento de fuerza con altas cargas durante el primer trimestre, evaluando resultados maternos y obstétricos.
📊 Principales hallazgos
- ✔️ No se observaron asociaciones entre el entrenamiento de alta carga y resultados obstétricos adversos.
- ✔️Las participantes eran mujeres con experiencia previa en entrenamiento de fuerza.
- ✔️El historial de entrenamiento y el contexto individual resultan claves para la seguridad.
🧠 Implicaciones clínicas para fisioterapeutas:
- 👉🏻 Evitar recomendaciones sin respaldo científico
- 👉🏻 Evitar desentrenar a mujeres recomendándoles métodos específicos sin evidencia
- 👉🏻 Diferenciar entre mantener fuerza y iniciar un estímulo nuevo.
- 👉🏻 Priorizar dosificación, fatiga y autorregulación.
- 👉🏻 Coordinarse con obstetras y matronas cuando sea necesario.
📌 Mensajes clave:
💪🏻 Los síntomas de disfunción de suelo pélvico DISMINUYERON desde la preconcepción al embarazo cuando se mantuvo en entrenamiento de resistencia
💪🏻 Las barreras para mantener el entrenamiento fueron la fatiga y las nauseas
💪🏻 Continuar y mantener el entrenamiento de resistencia NO aumentó la incidencia de abortos
📝Referencia: Prevett C, Davenport MH. High-Load Resistance Training in the First Trimester. Medicine & Science in Sports & Exercise, 2026.